Kintsugi

Cada entrega de facultad es la excusa perfecta para realizar una producción de modas, ¡¿y qué mas divertido?! En esta oportunidad tuve que fotografiar mi entrega del Taller de Estampado inspirada en el Kintsugi, arte japonés de las cosas rotas.

 

Trabajé nuevamente con mi talentoso fotógrafo amigo Francisco Pittamiglio, con quien nos entendemos a la perfección y cuyas fotos siempre admiro. Elegimos como locación el faro de Punta Carretas e hicimos las fotos en las rocas junto al agua.

 

En cuanto a la modelo, me gusta encontrar potenciales en personas que no se dedican al modelaje, o por lo menos, no aún. Elegí a mi amiga Guillermina Alonso que sus impactantes ojos azules iban perfectos con el outfit.

 

El kimono estampado para la entrega tiene una basé en degradé azul con anilina, luego sellos con la técnica linóleo y por último, serigrafía dorada. La idea fue aludir a la disciplina japonesa mencionada que repara las piezas de cerámica rota con barniz y polvo de oro. Los artesanos que practican este arte, aseguran que la porcelana es más valiosa reparada que antes de haberse roto, pues representa la belleza y la sabiduría de la reconstrucción.

 

Cada producción es un equipo de trabajo nuevo y una diversa ecuación para obtener nuevos resultados. Quedé sumamente contenta con nuestro resultado final y con la tarde de trabajo que fue sumamente divertida y fructífera.