La magia de un buen calzado

Un buen calzado en nuestro armario es parte de los básicos que hay que tener, al igual que una camisa blanca o un pantalón negro.

 

Hay prendas y accesorios en los que vale la pena invertir. Por ejemplo, no amerita gastar demasiado en tendencias debido a que éstas pasan de moda. Pero, a su vez, no hay mejor inversión que la que uno hace en los básicos y clásicos de buena calidad, debido a que en general son compras acertadas y para el resto de nuestras vidas.

 

Unas botas, unas chatitas, un par de mocasines o unos buenos stilettos para la noche en color negro o camel son infaltables en un ropero.

 

Los colores mencionados, específicamente el camel, son muy versátiles. La compra de calzados más coloridos y exóticos debe realizarse una vez que tengamos estos básicos mencionados.

 

La calidad en el calzado nos ofrece durabilidad, confort y elegancia. Un calzado de mala confección, nos puede salir más caro que comprar uno bueno de entrada. ¡A nadie le gusta perder el taco en medio de una velada!

 

Hoy en día el confort es una exigencia práctica y física. Muchos salimos de nuestras casas durante muchas horas y buscamos la comodidad por encima de la estética, lo que nos conduce a la reflexión de que un buen calzado tiene que estar a disposición nuestro y no a la inversa.

 

Cuando las proporciones de un zapato están mal realizadas inevitablemente traba nuestro andar. Nada nos quita más la elegancia que caminar sin gracia y firmeza.

 

El calzado es la parte más importante de nuestro vestuario siempre, por más llamativos o sobrios que éstos sean, realzarán el resto de nuestro outfit o lo desmerecerán por completo.

 

Créditos:

footwearnews.com

elitestatic.com

blogs.nordstorm.com