PAUDAN, un binomio perfecto

PAUDAN no es simplemente una colorida marca de ropa, es también del proyecto de Paulina Payssé y Daniel Regalía que comenzó con un solo fin para la pareja: casarse y luego vivir del diseño.

Comenzaron con una impresora y una plancha de sublimación estampando remeras, almohadones y posavasos a encargos, con lo que luego pudieron reinvertir para hacer de PAUDAN la marca de sus propios diseños, sin dejar de lado la sublimación a pedido.

 

La marca creció en un año de modo fugaz, de manera que hoy en día se encuentran en Casa Baném, en Master House en La Barra de Punta del Este y arrancan el 2016 con su nuevo espacio en San Clemente.

 

Si bien la marca apunta a jóvenes de 20 – 30 años, la pareja se llevó una gran sorpresa cuando empezaron a recibir clientas de todas las edades hasta los 60. “A las señoras les encantan nuestros kimonos” asegura Paulina, “cada cliente adapta nuestras prendas a su estilo”.

 

Lo floral, los estampados, los colores estridentes y el diseño holgado son una de las tantas cosas que definen el estilo de PAUDAN que pretende este año seguir reforzando su distintiva identidad. “Quiero que la gente diga: esto es PAUDAN”, dice la diseñadora, quien a su vez nos cuenta que la ropa femenina de la marca va mucho con su estilo y la masculina con el de Daniel.

 

Sin embargo, traer tanto color y alegría al gris Montevideo no es tarea fácil. El uruguayo clásico todavía no se anima a las divertidas camisas de colores que ellos proponen, sin embargo, la marca impactó a un amplio público especialmente de músicos, skaters y surfistas que pedían a gritos un poco de color.

 

Estar en la MoWeek, seguir agrandando la marca, crear más tipologías de una misma prenda, hacer algunas estampas propias para sus diseños y abandonar el talle único son los objetivos que se propuso la pareja para llegar a fin de año cumpliendo su gran meta: casarse.

 

Más a futuro, abrir un local de PAUDAN y elaborar prendas totalmente unisex son otras aspiraciones de la marca.

 

Paulina es más volada, Daniel más organizado. Él lleva la parte financiera. La futura diseñadora textil elige las telas. Él controla el stock. Ella manda al taller y controla la calidad. Nunca hacen nada sin la aprobación del otro. Los dos diseñan, los dos sugieren. Paulina boceta los diseños. Daniel es el más perfeccionista. Cada uno con sus roles, pero al final, forman un binomio perfecto.

 

No pude evitar preguntarle a ella qué era lo que más disfrutaba de trabajar con su novio y sin dudarlo respondió “ Todo. Nos re entendemos, pocas veces estamos en desacuerdo, es un placer. A veces discutimos cuando yo soy desbolada pero ya nos conocemos y sabemos lo que nos gusta y lo que le gusta al otro. Opinamos igual en todo, nos re complementamos. Él me hace repensar cosas. Hicimos todo los dos con un fin en común: el casamiento. Todo lo que hacemos es para casarnos y después vivir de eso”.

 

Sus colores van de a poco pintando Montevideo y admiro lo rápido que creció su emprendimiento, el cual sigo desde sus comienzos. La calidad mejora, las telas elegidas son a mi parecer, cada vez más llamativas, más estéticas y la marca se amplía y expande. Sin duda la felicidad de la joven pareja se ve reflejada en el color y la alegría de sus diseños y en la energía con la que PAUDAN crece cada día más.