MUTE VIBE se despidió del 2015

El desfile de tercer año de la Licenciatura en Diseño de Modas de la ORT es un must, si la moda te apasiona. El pasado 15 de diciembre se realizó este evento en el teatro Sodre con una puesta en escena llamada Mute Vibe y las estudiantes trabajaron en base a tres temáticas actuales: Nativitate, Hashtag y Dysphoria.

 

Nativitate comunicaba el retorno del hombre a la naturaleza, Dysphoria hablaba del hombre, la mujer y su homogenización, y Hashtag trataba de la conexión del hombre con las nuevas tecnologías. Este último tema resulta escalofriante pero fue el que más me gustó, por cómo las estudiantes lograron transmitir a la audiencia, el lado aterrador del hombre enchufado. Modelos con las bocas selladas, rostros enredados en cables y mochilas cargadas de tecnología, sumado a la acertada musicalización, fueron sólo algunos de los  tantos ejemplos que supieron interpretar el concepto.

 

La puesta en escena fue otro destacado. El que el juego de luces incorporaba a la audiencia como parte del show, haciendo sentir al público, parte viviente del espectáculo. Las proyecciones se destacaron por lo modernas y la disposición de la pasarela en forma de U, fue una interesante alternativa que rompía con lo convencional y le daba un movimiento inusual y dinámico al desfile.

 

Tuve la suerte de poder espiar el backstage antes de que comience el desfile, donde me sorprendió la tranquilidad y la falta de apuro que se respiraba. Todo estaba pronto, con los tres profesores supervisando minuciosamente cada detalle y haciendo algunos retoques finales, lo cual habla de un alto grado de profesionalismo del evento en general. Se percibía entre las estudiantes, una mezcla de nerviosismo y entusiasmo, pero sin duda había una gran satisfacción con el fruto de su trabajo semestral.

 

Si tuviese que destacar una sola cosa, me quedo con las texturas tanto visuales como táctiles logradas por las jóvenes diseñadoras; innovadoras, llamativas y a la vez muy profesionales. Técnicas arriesgadas, vanguardistas y diferentes entre sí, fueron de las cosas que más disfruté y aprecié.

 

Una crítica: la falta de comunicación dentro del mundo de la moda. En Montevideo los amantes de la indumentaria se quejan de que nunca pasa nada, y cuando pasa, los organizan todos el mismo día! Ese martes se superpusieron casi simultáneamente éste, el desfile de Peter Hamers  y el de Agatha Ruiz de la Prada, en tres puntos opuestos de la ciudad. Una pena.

 

Que sea alumna de la ORT, no me inclina a este comentario final, pero realmente se nota un alto grado de profesionalismo y compromiso en los trabajos, con temáticas muy bien bajadas al mundo de la indumentaria conceptual y, en especial, una fuerte impronta creativa en cada estudiante, a la hora de desarrollar texturas diferentes. Disfruté muchísimo del evento y mis felicitaciones a las estudiantes de tercero por el gran esfuerzo que se vio detrás de sus creaciones.